NUESTROS SERVICIOS › Masaje Infantil
La técnica del masaje infantil proviene de tres fuentes principales. La primera es de tradición hindú, la segunda la metodología sueca, y la tercera fuente es la técnica de reflexología, técnica que nos basamos para dar masajes en los pies. Las técnicas hindú y sueca se complementan la una con la otra. En la técnica hindú los movimientos van hacia los extremos para liberar tensiones, mientras que en la sueca se estimula la circulación de la sangre hacia el corazón. La combinación de movimientos realizados libera cólicos y gases y las técnicas se adaptan a las respuestas de relajación.
La misión del masaje infantil es ayudar a facilitar e intensificar el amor en las relaciones entre los niños y sus cuidadores. Es un medio ideal porqué comprende todos los elementos para el proceso de conexión. Se enseña a los padres como hacer masajes a sus bebés y a compartir los conceptos básicos de conexión a través del masaje.
A los padres se les explica el masaje infantil y como adaptarlo a las necesidades particulares de los padres y los bebés.
El masaje infantil no es lo mismo que otros existentes para padres y bebés. Este masaje infantil toca el aspecto más profundo de los vínculos padres/hijos y requiere sensibilidad y comprensión por parte del terapeuta.
El masaje infantil beneficia fisiológica y psicológicamente a los bebés y a sus cuidadores. Los beneficios se dividen en cuatro categorías: estimulación de todos los sistemas fisiológicos, relajación, alivio e interacción.
Con el masaje infantil los bebés aprenden a responder a la tensión con relajación. Se les ayuda a incrementar los efectos positivos en su cuerpo y se les permite aliviar las tensiones reprimidas. Los mensajes positivos que el bebé recibe desde sus comienzos, le permiten sentirse “responsable“ de su salud y le dan plena posibilidad de tomar parte en el proceso curativo.
Un masaje diario aumenta el umbral de estimulación en la mayoría de los bebés. Los bebés que tienen problemas en aceptar el tacto, adquieren gradualmente más tolerancia. Un masaje diario puede reducir la curva de tensión en los bebés de alto riesgo y aprenden a regular su forma de responder y procesar las experiencias fuertes a que son sometidos. Esto probablemente es debido a la combinación de la cualidad liberadora propia del masaje, y el desahogo que siente el bebé cuando su padre o su madre tienen la posibilidad de escucharle y reconocer su necesidad de expresar el estrés.
La madre aporta tacto, contacto con la mirada, tono de voz, tono de voz, olor y calor.
Los vínculos de amor y confianza, las lecciones de bondad, ternura, abertura y respecto inherentes al masaje, irán con el niño/a hasta que llegue a ser adulto. Estos tempranos vínculos de calor e intimidad, contribuirán a la formación de valores positivos y a un positivo comportamiento posterior, ya que los adultos reflejan en sus relaciones el tipo de vínculos que tuvieron en la niñez.
Las expresiones faciales del bebé, el contacto con la mirada, y el lenguaje de su cuerpo, nos dirá cómo responde al masaje, son guías para ajustar los movimientos a las necesidades del bebé.
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